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Fin de fiesta

Fin de fiesta es una acción diseñada para la clausura de La fiesta no es para todos. Convoco al público a este evento de despedida. Tras los sucesivos cambios de montaje realizados sin previo aviso, la sensación general es que no hay más oportunidades para para ver la tercera y última transformación de la galería. Cuando los asistentes llegan, no hay atisbos de la instalación anterior, todo ha sido retirado. El centro de la sala lo ocupa una piñata con forma de interrogación.

Después de cruzar varios correos, invito a los afuereños a esta acción diseñada para ellos. La piñata es el pretexto para compensar a aquellas personas que el día de la inauguración se vieron afectadas por la acción La lista y no pudieron acceder al espacio. A cambio del mal momento que les hice pasar, les ofrezco la posibilidad de ser los primeros en reventarme una obra. Sin embargo, ninguno se presenta.

Dispongo en sala una lista en blanco en la cual, ahora sí, se puede apuntar quien quiera golpear la piñata. Cada participante tiene dos intentos para batearla, siguiendo el estricto orden en el que aparecen sus nombres. Después de 14 intentos, la interrogación se abre y caen al suelo todas las letras extraídas de los banderines de la exposición, acompañadas de caramelos con y sin envoltorio, nubes, bombones, serpentinas, pegatinas, pompones, condones, piruletas.

Fin de fiesta. 2019. Performance para la clausura del proyecto La fiesta no es para todos en Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia. Piñata en forma de interrogación. Cartón, papel crepe azul y plateado, adhesivos, serpentina y cinta azul y plateada, lona azul troquelada y cordel blanco. Relleno: letras troqueladas obtenidas de los banderines expuestos, confeti hecho a mano con los materiales plásticos empleados en la exposición, serpentinas de papel de colores, lentejuelas de distintos colores y formas, pompones de colores, pegatinas de colores, conguitos de colores, nubes rosas y azules, globos de colores, piruletas, caramelos, bombones y condones. 140x50x22 cm.

Participantes: Fito Conesa, Davide Delvecchio, Antonio Fernández Alvira, Eric Crossat, Estefanía Salas, Quique Marzal, Juan Ripoll, Raquel Pina, Blanca Viñals, Silvia Ariño, Elena Gómez, Rob Lennard y Miguel Sislian. Participantes que quedaron apuntados en el listado: Pepe Miralles, Susana PG, M Reme Silvestre, David Sempere, Mawiol Teno, Josep Calatayud, Sergio Lecuona, Eduardo Borbolla, Javi Moreno, Cyril Carret

Fotografías y vídeos: Joaquín Artime, Susana PG y Miguel Sislian.

La fiesta no es para todos. Montaje 3

La fiesta no es para todos. Montaje 3. 2019. Instalación en Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia. Banderines desplegados. Medidas variables.

La fiesta no es para todos. Montaje 2

La fiesta no es para todos. Montaje 1. 2019. Instalación en Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia. Plásticos troquelados, varillas metálicas, hilo de acero y anclajes en el techo. Medidas variables.

Somasúndara

Somasúndara es un acercamiento libre al hinduismo en el que me valgo de distintos elementos como el cuenco de madera, el vestir de blanco, el dibujo de la vibhuti, relacionándolos con distintos dioses: Soma (Dios de la Luna), Vishnu (El Sol), Saraswati (Diosa de la palabra), Shiva (Dios creador, destructor y regenerador) o Somasúndara (combinación obtenida de las palabras Soma y súndara, que significa “hermoso”).

Mi intención es aproximarme a la idea de origen, comprendiendo la historia como un compendio de eventos cíclicos que se repiten una y otra vez. Esta idea de Orden Cósmico o rita se expresa en la regularidad de los procesos de nuestra vida. Rita es la ordenada sucesión de días y noches, de estaciones, de tiempos de siembra y cosecha. Aunque propio de la India, este concepto no resulta ajeno a otras culturas. Me sirvo de su repetición para diseñar esta performance en la que se revela la importancia del número tres en el hinduismo, como una triada de series naturales y espirituales. Son tres los pasos que Vishnu da a lo largo del día (amanecer, mediodía y ocaso). Son tres los mundos de la Triloka (mundo material, mundo de los sueños y mundo espiritual). Son tres los ojos de Shiva, a través de los cuales se visualiza pasado, presente y futuro. Precisamente en este último la Luna es de vital importancia. Es por ello que escojo sus ciclos para trazarlos en cada uno de los círculos concéntricos que se hallan en Calima, escribiendo tres enunciados que se conectan con tres estados temporales, con los tres pasos de los objetos celestes.

Para extraer las tres frases recurro al libro hierático del Rig-Veda, primera escritura hinduista datada entre 1.500 y 900 a. C. De este escrito me interesa su organización en círculos sagrados, con más de 1.000 himnos destinados a los dioses.

Lleno con 60 litros de leche de soja el hoyo rodeado por los tres círculos concéntricos. En cada uno de ellos escribo con pincel una frase que se conecta con la triada de momentos, trazando, poco a poco, los ciclos de la Luna. Este es un acto ceremonial, como libación, en el que derramo cada vez más leche, como ofrenda a la tierra y al cielo. En cuanto la leche moja el suelo, el musgo de la tierra cobra un intenso tono verde, lleno de vida.

Somasúndara. 16 de octubre de 2021. Performance. En la IV Edición de Calima’RT. Gilet. Valencia. 3h 30’

Fotos: Ilaria Panci y Raquel Pina.

Damnificados por la fiesta

Inaugurada la muestra, empiezo a trabajar en la segunda acción. Revisando los resultados de La lista, los vigilantes contabilizan doce personas que no pueden entrar, de aquí en adelante, los afuereños. De entre todos los excluidos, solo seis facilitan su email para participar del evento que se promete. Revisando el listado, dos de ellos a lo largo de la noche logran incorporarse a la inauguración. El listado, por tanto, se reduce a cuatro personas. A estos últimos, les escribo un email con gran ironía, donde les invito en sucesivas ocasiones a una visita guiada con el propósito de generar un espacio de encuentro donde ofrecer una explicación así como indagar en sus apreciaciones y cavilaciones después de verse en una situación no deseada. Mi intención es crear una especie de grupo de apoyo, compuesto por desconocidos que exponen, como en una reunión de Alcohólicos Anónimos, sus sentimientos frente al agravio sufrido. Nadie se presenta.

Está nublado

momentos distintos del día -la mañana, el mediodía y la noche-, para registrar cómo afectan los cambios lumínicos sobre la misma. En esta ocasión, intervengo con rotulador verde el cristal del tríptico déjame ver el cielo (2017). No escribo, como en otras piezas de la misma serie, sino que dibujo el espacio negativo de las letras de la frase “está nublado”, obteniendo una secuencia de segmentos de color que funciona como un enladrillado que obstaculiza e interrumpe la visión, contradiciendo con cierto sarcasmo la letanía original. De este modo la parte visible de la fotografía es imagen y texto.

Esta manera de trabajar la fotografía supone convertirla en pieza única. Con el paso del tiempo se irá mostrando la imagen que hay debajo. Este proceso de revelamiento por deterioro se presenta como la base de la pieza, transformándose a lo largo de los años.

Está nublado. 2019. Edición única. Impresión digital sobre papel de algodón y rotulador verde sobre cristal. 67,8x132cm.

La lista

La lista es una performance que tiene lugar el día de la inauguración de La fiesta no es para todos en Misterpink Contemporary Art Projects. Dos vigilantes vestidos de negro custodian la entrada de la sala y detienen a toda aquella persona que desea acceder. Los visitantes se ven obligados a facilitar su nombre y comprobar si están en una lista en la que no se han apuntado previamente. Si aparecen en la lista, pueden pasar, además se les facilita una pulsera luminosa para que salgan y entren del local cuantas veces les apetezca. Si tienen acompañantes apuntados, también serán admitidos, pero una vez salgan no podrán regresar dentro. Es posible que el invitado venga con más acompañantes de lo esperado, o que por el contrario no tenga acompañantes contemplados en la lista, en tal caso, tiene que decidir con quién se presenta en el interior, si entra solo, si deja a alguien fuera o, en cambio, escoge no unirse a la fiesta.

Aquellos que ven su admisión denegada tienen la posibilidad de facilitar un email de contacto para ser avisados más adelante, y participar en un nuevo evento en el que ellos tendrán prioridad. No se da ningún tipo de información sobre esta nueva acción.

El interés de la propuesta no radica tanto en la elaboración de una lista que afirma quiénes son las personas bien recibidas, sino en generar un impacto y comprobar una respuesta sociológica. Que todos los asistentes se vean obligados a pasar por el vértigo de un trámite excluyente evidencia que, aunque logremos entrar en los espacios, no necesariamente tenemos acceso a las personas que los ocupan.

Los asistentes manifiestan múltiples reacciones: alegría, consternación, rechazo. Algunos abandonan a sus amigos para poder entrar, otros buscan la manera de colar a los que se quedan fuera, estableciéndose un juego improvisado de energías, poderes y transferencias cuya cúpula se visualiza en las pulseras de colores. Se comprueba que el evento, en cuanto acota su acceso, despierta el deseo.

En el interior, dos barmansvestidos de negro sirven cócteles de colores. Si al visitante le apetece una consumición, ha de elegir entre cinco colores: azul, violeta, naranja, verde o rosa, desconociendo lo que le será servido: una bebida blanca fuertemente alcohólica camuflada por distintos sabores azucarados. En este caso, la bebida se convierte en un material visual que se desplaza por la sala en vasos de plástico, un componente consumible que se agota como imagen para convertirse en comportamiento imprevisible, transmutando la materia en acción, potenciando la idea de que es el público quien crea la performance al participar de cada uno de los engranajes que la conforman.

Una fiesta de la que pocos salen por no poder regresar, en la que el alcohol se consume durante dos horas, y donde las conversaciones se dan en un ambiente distendido y fresco, pero en la que no hay nada de música, produciéndose una tensión entre lo que se espera y lo que acaece.

Cabe destacar la colaboración de Ernesto Martínez, Rob Lennard, Estefanía Salas y Miguel Sislián.

La lista. 2019. Performance para la inauguración del proyecto La fiesta no es para todos. Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia.

Performers: Rob Lennard, Ernesto Martínez, Estefanía Salas y Miguel Sislian.

Fotografías: Susana PG y Asun Bonilla.

STEM obertes

STEM obertes es una intervención site specific que continúa el trabajo iniciado con Referentes invertidos (2018), una instalación permanente en las cristaleras de la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València. En ella inserto los apellidos invertidos de tres escritores que han ayudado a construir un imaginario gay en el mundo de las letras. Cuando decido trasladar este ejercicio de representatividades a la XXIV Mostra Art Públic / Universitat Pública, compruebo que las facultades que conforman el Campus de Burjassot de la Universitat de València son Física, Química, Matemáticas, Biología y Farmacia, ciencias vinculadas a las STEM. Al pensar en referentes dentro de estos campos, solo me viene el nombre de Alan Turing. Por qué no me vienen más, me pregunto. ¿Tienen las ciencias STEM una imagen demasiado hetero? ¿Es un mundo de hombres cis género?

Un artículo de Bryce E. Hughes, Coming out in STEM: Factors affecting retention of sexual minority STEM students (2018), determina que, aunque el porcentaje de personas LGTB que estudian ciencias STEM no es inferior al de otros campos de conocimiento, por algún motivo, estas no terminan dedicándose a la investigación. Hughes apunta a la discriminación estructural que se produce en los ambientes de trabajo, discriminación que no permea en los resultados objetivos de estas ciencias, en las que aparentemente no importa la vida personal. Para salvar este inconveniente, propongo una constelación de relevantes científiques LGTB que han realizado importantes contribuciones a las ciencias STEM.

Escojo el Edificio Joaquim Català, una construcción apartada del campus, precisamente con la intensión de resaltar el desplazamiento a la periferia que sufren las vidas queers. Este edificio presenta un rótulo de latón del cual se han caído múltiples letras. Aprovecho esta ausencia para apelar a un vacío de referentes. Digamos que recupero las letras, para actualizarlas y construir una serie de asociaciones que incluyen sexualidades disidentes, tiempos históricos y materias STEM. Estos nombres se unen a través de una esquematización de moléculas de oxígeno y de agua, factores comunes a toda forma de vida, creando con ello parejas y tríos donde los elementos atómicos se sustituyen por biografías científicas. Construidos con dibond dorado, estos nombres se pierden en la fachada, como si permanecieran casi inadvertidos, pero según la luz incide, produce destellos.

STEM obertes es una constelación de representatividades que aspira a servir de referente a otros individuos que desarrollan su vida profesional en las ciencias, sin que su vida personal y su condición sexual sean, para ello, un impedimento.

STEM obertes. 2021. Intervención. Dibond dorado de 3mm de grosor insertado en la fachada del Edificio Joaquim Català. Medidas variables.

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Cara o cruz

Un cristal circular es intervenido con escritura por sus dos caras, generando enfrentamiento y opacidad entre ambos lados. Por un lado se escribe con rotulador blanco “CARA” y por el otro, con rotulador rosa, “CRUZ”.

Cara o cruz. 2019. Rotulador blanco y rosa sobre cristal. Ø47×0,5cm.

Hoja de sala

Con ironía, se propone como hoja de sala confeti de letras y cifras. El visitante puede cogerlo, leerlo y llevárselo a casa.

Hoja de sala. 2019. Caja de metacrilato y 180 g. de confeti de letras y cifras de cloruro de polivinilo de colores metalizados. 25×23,5×3,5cm. En La fiesta no es para todos, Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia.

Fotografías: Joaquín Artime y Susana PG.