joaquin

Have a good day!

Cuando el visitante sale encorvado de la instalación Clouds in the head, se encuentra en el suelo un cubo con gel de purpurina. Este puede introducir la mano y aplicarse el ungüento en la piel. Al ser un gel hipoalergénico, la piel absorbe el gel y fija la purpurina. Si el visitante se excede, lo cual es habitual, no encontrará nada para limpiarse. Esta pieza, ubicada al inicio de la sala, pretende captar la atención del espectador con su brillo para, si cae en la trampa, construir una experiencia incómoda el resto de la visita.

Have a good day! 2019. Gel hipoalergénico con purpurina verde. 24×28øcm.

La fiesta no es para todos. Montaje 1

Agustín Fernández Mallo recoge en Joan Fontaine Odisea [Mi deconstrucción] (2001-2002) una frase que se atribuye a Étienne de Beaumont, “Las fiestas se dan sobre todo para aquellos a los que no se invita”. Esta sentencia se convierte en leitmotiv para crear una instalación de grandes dimensiones donde se evidencia la exclusión con la que operan las esferas de poder con el fin de mantener su endogamia.

Por ello, en Misterpink Contemporary Art Projects concibo, con malicia e ironía, una fiesta particular diseñada para echar al público. Los materiales festivos se despliegan y distribuyen por el espacio con una fuerte concepción escultórica, de tal manera, que invitan a no quedarse. Se convierten en obstáculos que incordian e interrumpen el paso. Un grupo de globos cuelga a metro y medio del techo, ubicados en la entrada, obligan a agacharse a todo el que desea entrar. Guirnaldas troqueladas, en negro y naranja, cuelgan como paredes de texto que desvían el curso habitual de la visita. Banderines llenos de letras se depositan en el suelo o cuelgan lánguidos. La hoja de sala es una caja de confeti o un bol de gel de purpurina tienta al público para que decore su piel con el único objetivo de manchar sus manos.

En la inauguración se lleva a cabo una acción. Dos personas vestidas de negro, situadas en la entrada, piden a los visitantes su nombre para comprobar si aparecen en una lista en la que no se han apuntado. Sólo acceden aquellos cuyo nombre figuran, amigos y colegas, dejando en la calle al resto.   

A las palabras de Beaumont se suman las de pensadores como Maurice Blanchot, Boris Groys, Giorgio Agamben y reflexiones de Carlos Gamerro sobre William S. Burroughs. Me valgo de estas citas para subrayar la perversión del juego, la exclusión, el poder, los excesos y las adicciones. Las troquelo en banderines y guirnaldas de materiales industriales brillantes, translúcidos, para dejarlas caer o desplegarlas sin previo aviso. En este ambiente, el texto se oculta, muta y cambia de dirección, variando la percepción del espacio y potenciando una superposición de letras intransitable e ilegible, opaca a la comprensión.

La exposición se concibe como un laboratorio donde sucesivamente se producen cambios en el espacio expositivo, visitas guiadas no anunciadas y una performance final.

La fiesta no es para todos. Montaje 1. 2019. Instalación en Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia. Plásticos troquelados, varillas metálicas, hilo de acero y anclajes en el techo. Medidas variables.

Clouds in the head

Un lapsus linguae cambia la frase hecha head in the clouds por clouds in the head. Al alterar el sentido original, se elimina lo que su significado contiene de expansión para tornarse en una contención interior. Este título hace referencia a un bloque de globos –de colores metalizados o transparentes con confeti– que cuelga del techo de la entrada a Misterpink Contemporary Art Projects. El conjunto llena el ancho del corredor a lo largo de tres metros, de forma irregular y a una altura tan baja que para sortearlos hay que agacharse. Un obstáculo que entraña un papel activo por parte del espectador para acceder dentro de la sala.

Debajo de los globos, el suelo está cubierto de confeti reflectante, adoptando los colores que se hallan sobre él en función del punto de vista del visitante.

Clouds in the head. 2019. Instalación en La fiesta no es para todos, Misterpink Contemporary Art Projects, Valencia. 250 globos de colores metalizados y globos transparentes con confeti, nailon, y confeti plateado y rosa metalizado. Medidas variables.

Per speculum in aenigmate

Per speculum in aenigmate es una instalación en colaboración con Judit Mendoza. Con carácter multidisciplinar se aúnan arte, matemáticas, danza, spoken-word, audio, performance y videodanza. Cuando esta bailarina y matemática me invitó a trabajar visualmente sobre el infinito dentro de su proyecto “Hilando el infinito”, supe que quería intervenir el Laberinto de Espejos del Museo de La Ciencia y el Cosmos (La Laguna, Tenerife), con la intención de que el reflejo de mi serie letanías se multiplicase a través de las oquedades de redes construidas con rotulador.

Las letanías se ponen al servicio de 6.600 cm de longitud (55 espejos de 120 cm de ancho x 220 cm de alto). Sólo la entrada es intervenida por mi mano. El interior del laberinto es construido gracias a siete talleres, de hora y cuarto de duración, que se imparten durante cuatro días. Participan más de 60 personas de distintas edades, estampando más de 60 caligrafías que ofrecen, con una misma metodología, una diversidad que se engarza con el concepto del infinito.

17 son las frases escogidas para convertirse en letanías. Estas frases salen de cuatro poemas que reflexionan sobre el infinito: El de Judit Mendoza, los de los dos cursos de “Hilando el Infinito” y el mío. Los versos se distribuyen por el laberinto, asignándoles un campo de color concreto. El espejo frontal de entrada, es el comienzo; su opuesto, el final del poema, es la salida.

Para que se aprecie el reflejo de unas letanías dentro de las otras, como si en lugar de sobre el espejo, la letanía colgase por sí misma y dejase ver lo que hay detrás, pongo en práctica dos estrategias:

En primer lugar, uso cinco colores (rosa, violeta, azul, azul claro y verde) en campos de color de distinto tamaño. Estas medidas responden a los términos de una sucesión concreta, an = 4n2, buscando, con la ayuda de Judit Mendoza, una ordenación lógica al que es un resultado azaroso. De este modo, la letanía verde se refleja en la de enfrente, la azul, mientras a su vez refleja dentro de sí la letanía azul que contiene la verde que refleja la azul, y así repetidamente, en un efecto inabarcable para la vista. Me sirvo de las interrupciones y los ángulos de los espejos para generar un amplio juego de colores en los que unos incluyen a los otros. Para el descanso del ojo, dejamos dos silencios (espejos sin intervenir) en su interior.

En segundo lugar, manipulo la iluminación para generar un ambiente con luz tenue que potencie el reflejo. En dos puntos del interior situados en lados opuestos, no obstante, coloco una bombilla con más vatios, para que al acceder al laberinto, la reverberación de un fondo iluminado llegue al espectador.

La instalación se completa con un audio. Judit Mendoza, haciendo uso de su formación como matemática, emplea permutaciones y números primos para traducir los versos en un nuevo lenguaje encriptado, el “idioma del infinito”. Después de trasladar nuestro poema a este idioma inventado, grabamos con nuestras voces un clip donde recitamos el poema. Primero uno, con un ritmo pausado. Luego el otro. Nos alternamos, pero paulatinamente las frecuencias de nuestras gargantas se solapan creando una intensidad sonora que se sitúa en uno de los silencios y reverbera en el laberinto como un eco.

per speculum in aenigmate. 2017. En colaboración con Judit Mendoza. Instalación en el Laberinto de Espejos del Museo de la Ciencia y el Cosmos. La Laguna. Tenerife. Rotulador rosa, violeta, azul, azul claro, verde y negro sobre 6.600 cm de espejos. Medidas variables.

Dos espejos. Uno de ellos intervenido con rotulador plateado. Ø 50 cm c/u.

 Audio de 16’01”. Edición única. Formato mp3.

MARICÓN

Carmelo Gabaldón fue inicialmente censurado por la Universitat Politècnica de València con su intervención #SOYMARICÓN, ello subrayó la urgencia de activar muchas más propuestas que incluyesen el término como empoderamiento y grito de guerra. Al final, la Universidad rectificó ante la presión mediática, quizá comprendiendo lo que Gabaldón proponía: Apropiarse de este insulto para arrebatarle su capacidad hiriente y neutralizarlo, ya que la palabra GAY ha dejado de representar a un colectivo agraviado por la homonorma.

En este sentido, cuando se me invita a realizar una intervención en Cocentaina con motivo de la celebración del orgullo de la localidad, decido seguir la línea de Carmelo y visibilizar este término. Esta es una de las primeras piezas que realizo donde dejo clara mi condición sexual: #SOYMARICÓN. Para ello construyo la palabra ‘maricón’ en mayúsculas escribiendo en su interior distintas tribus gays: twinks, nutrias, osos, pups, leathers, daddies, cachorros, locas, bakalas, lobos, chasers y un largo etcétera. En la búsqueda para completar este listado descubro que existe una web en la que introduciendo aspectos físicos un algoritmo ‘ayuda’ a ubicar a los usuarios gays dentro de una de estas ‘familias’. Me pregunto cuáles son los criterios de clasificación y si éstos son necesarios. Tal vez responden a una desvirtuación machista ahora que entre nosotros la plumofobia es cada vez más feroz y los hombres se hipermusculan en busca de otros hombres igual de musculados, igual de ‘masculinos’, igual de ‘discretos’ (como si todos ellos fuesen sinónimos).

MARICÓN se inserta en la fachada del Centre Cultural El Teular para ser leído al derecho, mientras las tribus que conforman cada una de las letras están escritas al revés, enunciando de esta manera un divorcio de sentidos, afectos y representatividades.

MARICÓN. 2017. Instalación en Centre Cultural El Teular. Cocentaina. Alicante. Rotulador amarillo y rosa sobre cristal. Medidas variables.

Narciso

En el 5º Encuentro Cuerpo a Cuerpo que se celebra en el Centro de Arte La Regenta reflexiono en torno a la idea de exhibirse, dentro de una sala institucional, como una pieza artística que emplea el cuerpo como medio. Para ello tomo como referencia trabajos performáticos asimilados por el sistema del arte: la Base mágica. Escultura viviente o las Esculturas vivientes firmadas de Piero Manzoni; Family Tree, de Zhang Huan; Untitled (Go-Go Dancing Platform), de Felix Gonzalez-Torres; o Shiva, de Ana Laura Aláez. Propuestas de distinto carácter donde el cuerpo deviene escultura a través del uso de la peana, la escritura o el espejo.

Narciso es una performance de tres horas donde me (auto)exhibo al completo. Me desnudo, y al hacerlo pongo el culo. Primero me quito la ropa, luego la barba, el pelo (con la ayuda del comisario, Pedro Déniz), las cejas. Toda la superficie de mi piel se convierte en un lienzo donde poder escribir la palabra “yo”. Un ejercicio de auto-reconocimento que, si bien sirve para comprender y analizar los límites del cuerpo, también pone en juego el narcisismo que supone en mucho arte de acción hablar desde la experiencia en primera persona, donde se pone el acento en lo que el performer ensaya y siente en una búsqueda hacia lo intangible.

En la acción, me sitúo sobre una peana cilíndrica que tiene una superficie reflectante donde mi imagen reverbera a mis pies. En torno a la peana se disponen de modo organizado, como segunderos de un reloj, varios rotuladores que responden a tres grosores distintos. En una peana cúbica cercana se sitúan un espejo circular y un reloj. Este reloj suena cada 40 minutos para señalarme que he de cambiar de rotulador a uno de punta más ancha. Al empezar, escribo con un marcador muy fino, que viaja desde la superficie de mi dedo anular de la mano izquierda al dedo meñique del pie derecho. Como el proceso de escritura es lento, voy adoptando posturas prácticamente estáticas, lo que me convierte en una escultura que se dibuja a sí misma.

Con el tiempo, cambio de grosor y consigo abarcar más espacio corporal, cada vez más rápido. En la fase final, el comisario invita al público, sin más indicaciones, a que siga mi escritura por aquellas partes del cuerpo a las que no accedo: nalgas, brazo derecho, espalda, cráneo, cara. Y lo hacen, continuando la textura visual de un texto que no reconocen.

narciso. 2019 Performance. 5º Encuentro Cuerpo a Cuerpo. Centro de Arte La Regenta. Las Palmas de Gran Canaria. 3h.

Colabora: Pedro Déniz.

Fotos: Yon Bengoechea y Javier Artime.

J’en ai un de pas assez

En mi formación académica me especialicé en pintura. Durante una década exploré la fisicidad del óleo y sus posibilidades, indagando en conceptos como el ensimismamiento, la extrañeza y la abstracción. Mis cuadros consistían en escenas domésticas, figurativas y naturalistas. Paulatinamente dejé el medio para investigar otros lenguajes como la instalación, el arte de acción, el vídeo. Aunque el concepto de lo pictórico siempre ha estado presente en mi producción, con esta acción vuelvo a la materialidad de la pintura, para abordarla desde el silencio y el no hacer. Me sirvo de la figura de Bartleby, el escribiente (cuento de Herman Melville publicado en 1853) para operar como si todo estuviese dicho, como si todo el lenguaje se hubiese agotado de una vez, y así subrayar las tensiones y el vacío que se produjeron en mi dejar de pintar.

La particular estructura de la fórmula de Bartleby, “I would prefer not to”, y su secreta agramaticalidad, desconecta las palabras y las cosas, así como las palabras y las acciones, o las palabras y los actos del habla. Para explicarlo, Gilles Deleuze se sirve de una frase en francés, “J’en ai un de pas assez”, literalmente “tengo uno de no bastante”, que bien podría traducirse como “me falta uno de más” o “me sobra uno de menos”. Con ella, doy título a una acción que abarca la elipsis, la interrupción y la potencia del no.

Con el suelo completamente cubierto de plástico, el espectador se encuentra una amplia diversidad de herramientas entre dos cubos blancos: pinceles, brochas y rodillos están meticulosamente colocados en línea, ordenados por tamaño. Vestido de negro y descalzo, destapo los cubos y cojo un primer pincel, el más pequeño, para mojar la punta y escribir en la pared blanca, con pintura blanca, la palabra “NADA”, algo imperceptible en el primer momento. Repito la operación cinco veces y paso al siguiente pincel, hundiéndolo un poco más en cada ocasión, hasta empapar por completo los utensilios y mis brazos. De la pared frontal paso a las otras dos paredes de la galería, obligando al público a desplazarse y salir fuera si no desea ser manchado. Es mi modo de jugar con la audiencia y el espacio, la fachada de The Blink Project es una gran cristalera, así activo lo que la sala tiene de escaparate.

Según avanza la performance, la intensidad aumenta, así como las dimensiones de las letras. Chorreo cada vez más pintura y el suelo comienza a llenarse de un azaroso dripping níveo. Los pasos son progresivamente más difíciles, también el sujetar los rodillos. Pintar se convierte en una actividad de esfuerzo físico. Cuando concluyo con todas las herramientas, sumerjo la cabeza en los cubos, para convertirme en una brocha humana y seguir con el ejercicio. Tres veces introduzco el cráneo, cada vez más hondo, hasta quedarme totalmente a ciegas.

Cómo hacer de nada algo. Cómo volver a la pintura desde la negación. Ya decía Leonardo Da Vinci, “la pittura è cosa mentale”, y aunque ya no trabajo con el medio, sigo dándole vueltas al amplio espectro de lo pictórico.

J’en ai un de pas assez. 5 de febrero de 2020 Performance. The Blink Project. Valencia. 1h 30’.

referentes invertidos

Referentes invertidos es una intervención site specific realizada en las cristaleras de la de la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València. Inscribo en grandes dimensiones los apellidos de tres escritores que, en habla española, catalana e inglesa, han reivindicado activamente su condición de hombres gays, visibilizando y estableciendo otros imaginarios sobre las relaciones afectivas, amorosas y sexuales.

Cada uno de los apellidos -Burroughs, Moix y Lemebel-  se construye con los títulos de las obras literarias que sus autores han dejado como legado. Se escriben con un color secundario y al revés, de este modo se alude al insulto “invertido” para reclamar la procedencia de unos escritores que han creado desde el margen, perteneciendo a una minoría, y así poner en valor su producción literaria, su importancia histórica y sus aportaciones al mundo de las letras.

Referentes invertidos. 2018. Intervención permanente en la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València. Rotulador naranja, verde y violeta sobre cristal. Medidas variables.

Incoloro. Acto III. Aliento

Si las dos acciones anteriores abordan la desaparición desde la consustanciación (acto I) y el duelo (acto II), en el tercer acto prescindo de mi cuerpo en la sala para que sólo tenga presencia mi voz. La puerta de la galería permanece abierta. En el interior, un altavoz reproduce las palabras que voy leyendo en la parte trasera de la sala, escondido de cualquier mirada. Del texto, Blue (1993), voy eliminando las letras del abecedario, una a una. Primero la J, luego la R. La A, la M, la G… Pronto la lectura se convierte en una cacofonía de letras sueltas, hasta llegar a un prolongado silencio con apenas unas Z’s. Esta pérdida de sentido y significado señala aquellas voces que ya no volveremos a escuchar.

Incoloro. Acto III. Aliento. 11 de mayo de 2021. Performance. The Blink Project, Valencia. 1h.

Incoloro. 2021 Libro. PVC, vinilo transparente, impresión sobre papel vegetal y nylon. 20,6x14x0,6cm. 27 páginas.

Fotos: Manuel López.