Conectores

Edita: Fundación Pedro García Cabrera
Año: 2017
Lugar: Santa Cruz de Tenerife
Textos: Dalia de la Rosa, Javier Duero, Néstor Delgado, Yuji Kawasima, Gilberto González, Lola Barrena, Hidráulicas, Ángela Cuadra, Javier Castro Flórez, Joaquín Artime
Páginas: 100
Idioma: Castellano
ISBN: 978-84-617-9492-8
Sinopsis: Conectores. Prácticas culturales en contexto trae al plano prácticas culturales que redefinen los espacios del arte, organizaciones que dinamitan y cuestionan la soledad de los sistemas preestablecidos. Estos textos ponen en valor y en evidencia las retóricas que están detrás de estos ejercicios de resistencia.
PDF: Conectores. Prácticas culturales en contexto

per speculum in aenigmate

Per speculum in aenigmate es una instalación en colaboración con Judit Mendoza. Con carácter multidisciplinar se aúnan arte, matemáticas, danza, spoken-word, audio, performance y videodanza. Cuando esta bailarina y matemática me invitó a trabajar visualmente sobre el infinito dentro de su proyecto “Hilando el infinito”, supe que quería intervenir el Laberinto de Espejos del Museo de La Ciencia y el Cosmos (La Laguna, Tenerife), con la intención de que el reflejo de mi serie letanías se multiplicase a través de las oquedades de redes construidas con rotulador.

Las letanías se ponen al servicio de 6.600 cm de longitud (55 espejos de 120 cm de ancho x 220 cm de alto). Sólo la entrada es intervenida por mi mano. El interior del laberinto es construido gracias a siete talleres, de hora y cuarto de duración, que se imparten durante cuatro días. Participan más de 60 personas de distintas edades, estampando más de 60 caligrafías que ofrecen, con una misma metodología, una diversidad que se engarza con el concepto del infinito.

17 son las frases escogidas para convertirse en letanías. Estas frases salen de cuatro poemas que reflexionan sobre el infinito: El de Judit Mendoza, los de los dos cursos de “Hilando el Infinito” y el mío. Los versos se distribuyen por el laberinto, asignándoles un campo de color concreto. El espejo frontal de entrada, es el comienzo; su opuesto, el final del poema, es la salida.

Para que se aprecie el reflejo de unas letanías dentro de las otras, como si en lugar de sobre el espejo, la letanía colgase por sí misma y dejase ver lo que hay detrás, pongo en práctica dos estrategias:

En primer lugar, uso cinco colores (rosa, violeta, azul, azul claro y verde) en campos de color de distinto tamaño. Estas medidas responden a los términos de una sucesión concreta, an = 4n2, buscando, con la ayuda de Judit Mendoza, una ordenación lógica al que es un resultado azaroso. De este modo, la letanía verde se refleja en la de enfrente, la azul, mientras a su vez refleja dentro de sí la letanía azul que contiene la verde que refleja la azul, y así repetidamente, en un efecto inabarcable para la vista. Me sirvo de las interrupciones y los ángulos de los espejos para generar un amplio juego de colores en los que unos incluyen a los otros. Para el descanso del ojo, dejamos dos silencios (espejos sin intervenir) en su interior.

En segundo lugar, manipulo la iluminación para generar un ambiente con luz tenue que potencie el reflejo. En dos puntos del interior situados en lados opuestos, no obstante, coloco una bombilla con más vatios, para que al acceder al laberinto, la reverberación de un fondo iluminado llegue al espectador.

La instalación se completa con un audio. Judit Mendoza, haciendo uso de su formación como matemática, emplea permutaciones y números primos para traducir los versos en un nuevo lenguaje encriptado, el “idioma del infinito”. Después de trasladar nuestro poema a este idioma inventado, grabamos con nuestras voces un clip donde recitamos el poema. Primero uno, con un ritmo pausado. Luego el otro. Nos alternamos, pero paulatinamente las frecuencias de nuestras gargantas se solapan creando una intensidad sonora que se sitúa en uno de los silencios y reverbera en el laberinto como un eco.

 


per speculum in aenigmate 2017
En colaboración con Judit Mendoza.
Instalación en el Laberinto de Espejos del Museo de la Ciencia y el Cosmos. La Laguna. Tenerife.
Rotulador rosa, violeta, azul, azul claro, verde y negro sobre 6.600 cm de espejos.

Dos espejos.
Uno de ellos intervenido con rotulador plateado.
Ø 50 cm c/u.

Audio de 16’01”.

Personas que colaboraron: Alicia Palma, Silvia Domínguez, Juan González, Juanjo Barrena, Paula Artime, Mario Sempere, Paula Pinilla, Clorinda Santos, Laura Escuela, Nuria Escuela, Candelaria González, Mayte Rodríguez, Rosi Lorenzo, Fran Ledesma, Juanjo Díaz, Idaira del Castillo, Agustina Cozzani, Itahisa Álvarez, Patricia Chinchilla, Elisa Falcón, Argentina Oliva, Jep Meléndez, Laina Artime, Sonia Hernández, Javier Artime, Francisco Amador, Beatriz Armas, María Ángeles Marrero, Juan Carlos Villalba, Rosalía Mendoza, Aday Palmero, Dalia de la Rosa, María Armas, Maite Pérez-Lozano, Kevin Meneses, Anelda Vega, Silvia OVO, Víctor Quintero, María Hernández Martí, Rita Marrero, May San Alberto, Patricia Morales, Andrés González, Andrea González, Ana González, Servando López, María Muñoz, Gabriel Hernández, Eleonor Delgado, Nayara Pérez, Yeray García, Alejandro Bermúdez, Sandra Arévalo, Keyla Pérez, Adrián Torres, Leandro Galván, Antonio Mampaso, Iris Hernández, Javier Afonso, Víctor Ezquerro, Óscar Acosta, Gabriel Acosta.

MARICÓN

Carmelo Gabaldón fue inicialmente censurado por la Universitat Politècnica de Valencia con su intervención #SOYMARICÓN, ello subrayó la urgencia de activar muchas más propuestas que incluyesen el término como empoderamiento y grito de guerra. Al final, la Universidad rectificó ante la presión mediática, quizá comprendiendo lo que Gabaldón proponía: Apropiarse de este insulto para arrebatarle su capacidad hiriente y neutralizarlo, ya que la palabra GAY ha dejado de representar a un colectivo agraviado por la homonorma.

En este sentido, cuando se me invita a realizar una intervención en Cocentaina con motivo de la celebración del orgullo de la localidad, decido seguir la línea de Carmelo y visibilizar este término. Esta es una de las primeras piezas que realizo donde dejo clara mi condición sexual: #SOYMARICÓN. Para ello construyo la palabra ‘maricón’ en mayúsculas escribiendo en su interior distintas tribus gays: twinks, nutrias, osos, pups, leathers, daddies, cachorros, locas, bakalas, lobos, chasers y un largo etcétera. En la búsqueda para completar este listado descubro que existe una web en la que introduciendo aspectos físicos un algoritmo ‘ayuda’ a ubicar a los usuarios gays dentro de una de estas ‘familias’. Me pregunto cuáles son los criterios de clasificación y si éstos son necesarios. Tal vez responden a una desvirtuación machista ahora que entre nosotros la plumofobia es cada vez más feroz y los hombres se hipermusculan en busca de otros hombres igual de musculados, igual de ‘masculinos’, igual de ‘discretos’ (como si todos ellos fuesen sinónimos).

MARICÓN se inserta en la fachada del Centre Cultural El Teular para ser leído al derecho, mientras las tribus que conforman cada una de las letras están escritas al revés, enunciando de esta manera un divorcio de sentidos, afectos y representatividades.


MARICÓN
2017
Instalación en Centre Cultural El Teular. Cocentaina. Alicante.
Rotulador amarillo y rosa sobre cristal.
Medidas variables.