el lector

Al leer, solo el que lee sabe lo que lee. ¿Cómo, entonces, se pueden visibilizar los procesos de aprendizaje mientras estos ocurren? ¿Cómo podemos acercarnos a la investigación sobre performance y convertirla a su vez en acción? Si atendemos al acto de leer como una acción corporal, como un movimiento de ojos que recorre una superficie, o como un habla hacia el interior, para nosotros mismos, entre dientes; podríamos, de pronto, potenciarlo. Elevar la voz y hacer que el cuerpo se desplace a través de los renglones, de los ritmos, del movimiento de las hojas. O quizá estructurar nuestra posición de lectura según los pensamientos que ésta genera. Así mostraríamos la adquisición del conocimiento como una vivencia física y empírica.

Para Acción Spring(t) II Congreso de Arte de Acción en la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid propuse una acción que consistió en leer en voz alta las aportaciones de la primera edición del congreso. Durante tres días, vestido de riguroso negro, leí en los intermedios del congreso, en cualquier lugar de la facultad. En un libreto –editado por mí mismo– que contenía todo lo relativo al primer congreso, subrayé, con un código de colores, aquellas informaciones que me resultaban pertinentes, las relacionadas con la formación, los lugares, las fechas, las acciones, los materiales. En una libreta negra tomé apuntes. Y re-interpreté aquello que me interesaba, de forma personal, no anunciada y desapercibida, para comprender lo leído a través del cuerpo.

El 11 de mayo, como colofón, presenté una ponencia. Me apropié de algunos elementos de las acciones estudiadas: el mirar fijamente, el desvestirse, la tinta china, una montaña de arroz, una cuerda, el atarse. Literalmente di voz y cuerpo a lo que antes de ser tinta ya fue performance. Articulé una secuencia de acciones con una lectura que exponía, como conclusión, mi propia propuesta, así como los datos obtenidos del análisis del anterior congreso. Una lectura que se producía en movimiento, con un tono irreverente y crítico, incidiendo en las características de una práctica que se da en vivo, y las desventajas que devienen cuando se estudia desde una distancia espacio-temporal. Con estrategias que incluían al público, se invitó a reflexionar sobre la forma en que se produce y exhibe performance.

Se ha de entender el conjunto como una única pieza que apunta a la adquisición del conocimiento como un proceso performativo de larga duración, donde el lector se expone como intérprete, en un escenario de búsqueda y aprendizaje constante.

 


El lector
2018
Performance en Acción Spring(T) II Congreso de Arte de Acción en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.
Fotografías: Vanesa Jesus y Carmen Mendoza.

Agradecimientos a Silvia Ariño y María Vidagañ.