nº 03 Etemenanki

Sellado con cola, un sobre de papel presenta una red de letras negras, demasiado juntas como para distinguir lo que pone a simple vista. En otro color –amarillo, fucsia, violeta o verde– la frase se revela: “no me abras”. El enunciado despierta la tentación de lo prohibido, pues al tacto se nota que dentro hay algo. Ante esta situación, el espectador tiene dos opciones: conservar la pieza o romperla. “Entre líneas” habla de la falta de claridad, la irreversibilidad en lo dicho y la imprecisión comunicativa, como un juego destructivo sin vuelta atrás.