No he hecho la tarea

Dar con una buena idea no siempre resulta sencillo, aun menos cuando se trabaja con fechas impuestas. "No he hecho la tarea" es una performance diseñada para cumplir con una entrega en una asignatura del Máster de Producción Artística. Después de sopesar y desechar un bosquejo detrás de otro, decido que lo más honesto es castigarme por no ser mejor creador. Para eso escojo una esquina del aula, en el suelo coloco una letanía: “no he hecho la tarea”. Cuando me sitúo de pie, completamente desnudo, mirando a la pared, el castigo se intensifica. Aislamiento, vulnerabilidad, autismo y exposición al frío. Mientras dura la clase, aproximadamente cuatro horas, mantengo la punición, lo cual supone que no verbalice una defensa sobre el proyecto –porque la defensa es la propia acción– y que me pierda las propuestas de mis compañeros. Una vez concluye la performance, el texto se transfiere a las plantas de mis pies.